Sudokus Locos
La celda cantada
Un vistazo, una deducción: encuentra la casilla que ya se puede resolver.
Cómo funciona La celda cantada
La celda cantada entrena el gesto que más se repite al resolver un sudoku: ver la casilla que ya se puede rellenar. En cada ronda aparece una fila, una columna o una caja a la que solo le falta un número; tócala, pon la cifra y pasa a la siguiente. Diez seguidas en poco más de un minuto.
Cómo se juega, paso a paso
- En cada ronda verás una fila, columna o caja casi completa.
- Solo falta un número: mira cuál no está.
- Toca la casilla vacía y pon esa cifra. Diez veces seguidas.
En qué se diferencia de un sudoku normal
Es el sudoku reducido a su momento más satisfactorio: esa casilla que canta porque solo puede ir un número. Sin tablero largo ni atascos, diez de esos momentos seguidos. Funciona muy bien como primer juego del día o para enseñar a alguien cómo se razona un sudoku.
¿Para quién es? Ideal para enseñar a alguien cómo se razona un sudoku, y para el jugador veterano que quiere diez aciertos rápidos sin comerse un tablero entero.
Tres trucos para La celda cantada
- Busca la unidad más llena: la fila, columna o caja a la que solo le falte una cifra.
- Ve tachando mentalmente del 1 al 9 sobre esa unidad; el que no esté es la respuesta.
- Las diez rondas se corrigen al final, así que ve rápido pero no adivines: un fallo no se ve hasta el final.
Preguntas frecuentes
- ¿Siempre hay una casilla resoluble?
- Sí, exactamente una: la unidad que se te enseña está a falta de un solo número, así que la respuesta se saca sin suponer nada.
- ¿Me avisa si acierto sobre la marcha?
- No. Encadenas las diez rondas y se corrigen todas al final, para que no se pueda ir probando hasta acertar.
- ¿Para qué sirve practicar esto?
- Para coger ojo. Es la técnica más básica del sudoku, el número que falta en una unidad casi completa, y practicarla suelta hace que luego la veas mucho más rápido en una partida normal.
Otros sudokus locos
Cada uno pide algo distinto. Si este te ha gustado, estos se le parecen menos de lo que crees:
- Sudoku mentiroso — Entre las pistas se ha colado una falsa: encuéntrala.
- Sudoku roto — Las cajas están desordenadas: recompón el tablero.
- Sudoku de dados — El dado dice el número; tú decides dónde ponerlo.
- Modo profesor — ¿Este razonamiento es válido? Tú decides.